Preguntas Frecuentes

La declaración administrativa de caducidad consiste en una acción mediante la cual se declara la caducidad de un registro, otorgado por el IMPI, una vez comprobado su desuso.

A través de una carta de consentimiento, es decir, una vez que el titular de dicha marca autoriza expresamente para que pueda utilizarse por otra persona.

Sí, de lo contrario podrá declararse la caducidad de dicho registro.

El registro de una marca tiene una vigencia de 10 años contados a partir de la fecha en que se solicite el registro y puede renovarse por periodos iguales.

Llevando a cabo el trámite de Solicitud de Registro de Marca ante el IMPI o en las Delegaciones o Subdelegaciones Federales de la Secretaría de Economía.

No son susceptibles de registro:

Los signos o nombres que atienden contra la moral, buenas costumbres y la ley.
Aquellos que no sean distintivas
Los nombres técnicos de uso común o genéricos
Las formas tridimensionales que sean del dominio público, no sean originales o las sean, la forma inusual, funcional o natural de los productos.
Las que describan los productos o servicios o indiquen sus cualidades, especie, composición, destino, valor, lugar de origen, cualidades o cantidades.
Las letras, números o colores aislados sin diseño.
Palabras no registrables
Escudos, banderas, emblemas, siglas, denominaciones o símbolos oficiales con excepción de que se cuente con el consentimiento correspondiente.

De conformidad con lo que establece el artículo 89 de la Ley de la Propiedad Industrial pueden constituir una marca las denominaciones y figuras visibles, suficientemente distintivas, susceptibles de identificar los productos o servicios a que se apliquen o traten de aplicarse, frente a los de su misma especie o clase; las formas tridimensionales; los nombres comerciales y denominaciones o razones sociales, siempre que no queden comprendidos en el artículo siguiente y el nombre propio de una persona física, siempre que no se confunda con una marca registrada o un nombre comercial publicado.

El tiempo para la tramitación del registro de una marca puede variar de seis a 12 meses. Sin embargo, dicho plazo podrá excederse en virtud de que durante el proceso se señalen requisitos o anterioridades o disminuirse dependiendo de la carga de trabajo del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

Una marca debe registrarse para que usted como propietario obtenga un Titulo de Registro que le da derecho a usarla en forma exclusiva en todo México. Así nadie podrá usarla sin su autorización.

El servicio de búsqueda consiste en investigar la existencia de posibles antecedentes marcarios. Por lo que sí es aconsejable realizarla, toda vez que se puede evitar hacer un gasto innecesario, teniendo conocimiento de alguna marca idéntica o similar que impida el registro de su marca.

La diferencia con un nombre comercial radica en que éste es el nombre que se le da a un establecimiento, a una negociación o a un comercio. Por lo que éste y el derecho de su uso exclusivo están protegidos sin necesidad de registro, simplemente su publicación sirve como presunción de buena fe en la adopción y uso del nombre comercial frente a terceros, sin embargo, la protección abarca la zona geográfica de la clientela efectiva de empresa o establecimiento al que se aplique el nombre comercial, en tanto, la marca aplica desde un inicio para toda la República.

Todo signo visible que se utiliza para distinguir e individualizar un producto o un servicio de otros de su misma clase o especie. Su función principal es servir como elemento de identificación de los diversos productos y servicios que se ofrecen y se prestan en el mercado.

También conocido como Know how se refiere a los conocimientos prácticos adquiridos por un franquiciante, basados y probados en su experiencia Este saber hacer debe estar plasmado en los manuales.

Cantidad proporcional de las ventas que una unidad franquiciada tiene que pagar a la empresa franquiciante por concepto del uso de la marca y de la asistencia técnica continua que recibe. La regalía varía de una franquicia a otra, en cantidad y periodicidad, dependiendo del valor de las aportaciones, pero sobre todo en términos de asistencia.

Se refiere al importe que tiene que pagar el franquiciatario para formar parte de una red de franquicias. En esta cuota, hay tres elementos que se toman en cuenta para establecer el monto: El más importante es el derecho de utilizar la marca, pero también la capacitación inicial que el franquiciante da al franquiciatario y finalmente una parte proporcional de la inversión que realizo la empresa franquiciante para el desarrollo del sistema de franquicias.

Entidad Propietaria de la marca y del know-how que tiene la capacidad de replicar el modelo de negocio aportando las licencias, patentes y sus experiencias documentadas para el uso de terceros.

Es la persona que recibe del franquiciante -a cambio de la cuota inicial y del pago continuo de regalías – no sólo los elementos que componen el modelo de negocio en particular sino la asistencia técnica continua lo cual le posibilita el iniciarse en una actividad comercial por cuenta propia. La aportación del franquiciatario consiste en la inversión y operación del negocio.

La Franquicia constituye un formato de negocios dirigido a la comercialización de bienes y servicios según el cual, el franquiciante concede al franquiciatario por un tiempo determinado, el derecho de usar una marca, transmitiéndole asimismo los conocimientos técnicos (Know How) necesarios que le permitan comercializar determinados bienes y servicios con métodos comerciales y administrativos uniformes.