Por Ángeles Toledo, Directora de Innovación en Gallástegui Armella Franquicias

Durante la mayor parte de la historia los humanos vivieron en sociedades en las que había muy pocos cambios. Hoy el panorama es muy diferente pues vivimos en un mundo en el que las nuevas tecnologías se inventan, se desarrollan, se producen y se difunden a diario.

El mundo de hoy es otro y para estar a la vanguardia la oferta de valor de una empresa necesariamente debe estar ligada a herramientas que simultáneamente potencializan las oportunidades de mercado existentes y aumentan la eficiencia operacional.

Efectivamente, la tecnología se ha convertido en el principal agente de cambio en nuestro mundo. El tiempo entre una nueva invención y la siguiente es cada vez más corto lo cual nos obliga a aprender constantemente y adaptarnos a lo nuevo.

De acuerdo con estudios realizados por Deloitte en 2019, las empresas con mayor desarrollo digital tenían un 64% más de probabilidades de haber superado su principal objetivo comercial de 2018. Esta disrupción digital no es exclusiva para los grandes; tanto las pequeñas como medianas pueden expandir sus oportunidades y formar parte del futuro.

La aceleración tecnológica como efecto de la pandemia, ha renovado los modelos y procesos de muchas industrias incluida la franquicia que se ha tenido que adaptar a la era de “nueva normalidad”.

De acuerdo con el INEGI, todas las empresas han tenido afectaciones. De los 4.9 millones de establecimientos censados antes de la pandemia de Covid-19, sobrevivieron 3.9 millones.

Tener conocimiento de la situación actual es fundamental para tomar decisiones que permitan una planeación en el corto y mediano plazo. Los sobrevivientes de este entorno deberán analizar su estrategia financiera y evaluar si su modelo de negocio es suficientemente disruptivo para permanecer en el nuevo mercado.

El efecto de la innovación y la disrupción digital que estamos experimentando es que se ha abierto un espacio para que las pequeñas y medianas empresas piensen diferente porque la transformación digital ha hecho posible el que las empresas estén donde el usuario las necesita ofreciendo respuestas rápidas y acertadas.

En conclusión, creemos que estas tres tendencias serán decisivas para la recuperación de las PyMES:

  • Tercerización en la logística.
  • Softwares de gestión empresarial.
  • Automatización de operaciones.