Por Ángeles Toledo, directora de innovación y nuevos proyectos en Gallástegui Armella Franquicias

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) define la innovación como: la introducción de un producto (bien o servicio) o de un proceso, nuevo o significativamente mejorado. O la introducción de un método de comercialización o de organización nuevo aplicado a las prácticas comerciales, a la organización del trabajo o a las relaciones externas. Pese a todas las comodidades que hoy disfrutamos gracias a la innovación, no ha siempre sido un concepto de connotación positiva.

En Inglaterra, durante el siglo XVI se prohibió en 1546 la innovación porque se asociaba con el desorden y la violencia. Efectivamente, hasta el fin del siglo XIX la innovación fue percibida como algo dañino por la sociedad y los innovadores que no se conformaron con las normas de la sociedad fueron muchas veces marginados.

Afortunadamente todo cambió a inicio del siglo XX. La innovación empezó a interesar a la gente que trató de estudiarla. El concepto de innovación lo acuñó el economista Joseph Alois Schumpeter quien fue un ministro de Finanzas en Austria y profesor de la Universidad de Harvard desde 1932 hasta su muerte.

La época de oro de la innovación empezó en los 60s y terminó en los 90s fue donde se produjeron la PC, el GPS, el microondas, o el celular y la teoría Design Thinking desarrollada en los años ochenta por Rolf Estate.

Hay tres tipos de innovación

  • Las innovaciones revolucionarias que transforman la sociedad y pueden generar nuevas industrias.
  • La innovación incremental se da cuando hay mejoras secundarias a la tecnología existente.  
  • La innovación frugal consiste en crear un producto de mayor valor social mediante la utilización de escasos recursos y suele producirse para satisfacer las necesidades de comunidades de bajos y medianos ingresos.

Puedes pensar en innovación de una manera diferente :

  1. La innovación no sólo ocurre a nivel producto. Si aceptas que la innovación no sólo está en el desarrollo del producto, sino que también puede estar en ventas, finanzas o marketing tendrás cientos de oportunidades diferentes.
  2. La innovación no necesita ser a grande escala. No necesita hacerse en proporciones masivas. Por lo general en las empresas los grandes cambios se dan cada cinco años. La innovación debe ser rentable y sostenible. Es mejor un programa menos ambicioso de pequeñas innovaciones que sumen en el tiempo.
  3. La innovación surge estableciendo parámetros. Se trata de ser creativos, con dirección, enfoque, metas y fechas de entrega.

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